Sinopsis

La Leyenda del Espantasuegras

Capítulo 2 de 3

El sonido de la madrugada

A la mañana siguiente, los habitantes del pueblo encontraron la casa de Doña Jacinta completamente vacía.

No había señales de Mateo.

Tampoco había señales de Doña Jacinta.

La única cosa que encontraron fue el espantasuegras, colgado en la puerta.

Desde ese día, los habitantes comenzaron a escuchar el mismo sonido durante la madrugada.

Fiuuuuuuuuu…

La primera persona que lo escuchó fue Don Evaristo.

El sonido provenía de su patio.

Cuando salió a revisar, encontró un espantasuegras colgado de un árbol.

Él juró que nunca lo había comprado.

Al día siguiente, Don Evaristo desapareció.

Después ocurrió lo mismo con otras personas.

Un espantasuegras aparecía en sus casas.

Y, durante la madrugada, comenzaba a sonar.

Los habitantes del pueblo finalmente entendieron la advertencia de Doña Jacinta.

El espantasuegras no servía para espantar suegras.

Servía para anunciar que algo estaba por llegar.